3 consejos eficaces para seguir creciendo laboralmente en tiempos de pandemia

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La llegada del COVID-19 ha tenido un impacto negativo en el sector laboral de todo el mundo; millones de personas perdieron su empleo, y otras se vieron obligadas a cambiar de giro por la tremenda caída económica en varios de los sectores en los que trabajaban. Sea cual sea la realidad de cada uno, muchos tuvieron que reinventarse o asumir nuevas responsabilidades en el hogar, que permitan equiparar la vida personal, laboral y familiar.

¿Cómo podemos retomar el proyecto o negocio que dejamos pendiente o el plan de carrera que teníamos? ¿Qué hacer? Son variados los caminos a seguir, pero hay que ser muy paciente con las decisiones que tomemos. Analicemos, clínicamente, todas las alternativas que se presenten. Considero que como paso inicial hay que fortalecer y construir la autoconfianza, la misma que nos ayudará a tomar nuevas oportunidades, riesgos y retos. Lo que más da temor es ese primer puntillazo, pero de alguna u otra manera tenemos que empezar. Aquí les comparto tres maniobras que podemos tomar y poner en práctica rápidamente, y así lograr nuestros objetivos convirtiéndonos además en agentes de cambio.

1. Atrevámonos. Hay una frase que dice “quien no arriesga no gana”. En estos tiempos, cuando más escasea el dinero, seguramente vamos a querer un retorno inmediato en cada apuesta que hagamos. Tengamos paciencia. Es fundamental para ir consolidando el negocio. Reconozcamos nuestros miedos para convertirlos en energía que nos ayude alcanzar nuestras metas. No tengamos miedo a equivocarnos y veamos cualquier error como aprendizaje. La experiencia adquirida también puede ser considerada una riqueza.

2. Creamos. Tracemos objetivos claros, cortos y medible, que no estén lejos de lo que queremos. Creamos en nuestras habilidades, y en que estas pueden desarrollarse además a lo largo del tiempo. Con la práctica podemos alcanzar lo que nos propongamos. Construyamos una red de apoyo (amigos, colegas y familiares) en la que podamos confiar e intercambiar aprendizajes y experiencias, que nos permita además ponernos en situaciones incómodas y nos anime a tomar riesgos.

3. Edifiquemos de a pocos. La seguridad vendrá con la práctica, se basa en una serie de comportamientos que podemos ir desarrollando a lo largo del tiempo. Así iremos construyendo nuestra marca personal. De esta manera podremos influenciar en cómo otras personas nos perciben, cómo nos sentimos de nosotros mismos y sobre lo que podemos alcanzar. Trabajemos en favor de construir futuros posibles a través de acciones puntuales, por más pequeñas que nos puedan resonar ya que seguramente tendrán un impacto importante.

¡No hay que tenerle miedo al éxito! Frase muy de moda y que aplica muy bien para lo ya explicado.