Amor a lo digital

340

Para nadie es un secreto que hoy en día comunicarse, conocer personas e interrelacionarse con los demás es mucho más sencillo gracias a las redes sociales. Y si a ello le sumamos una serie de eventos afortunados, podríamos estar ante una bonita historia. Hoy mi esposa y yo queremos contarles la nuestra.

A finales del 2018 comencé a ser más interactivo en Twitter, una red social donde es típico ver a muchos usuarios tener diferentes tipos de opinión sobre temas de coyuntura, política, entre otros. Pero también están los que hacen de su cuenta una especie de diario, una forma de materializar su alter ego usando un seudónimo, un espacio donde nadie puede criticarle y no tiene que dar explicaciones ni sentirse señalado por nadie.

Fue ahí que poco a poco fui interactuando con diferentes usuarios sobre muchos temas, a veces enfrascándonos en debates que terminaban en broma. Finalmente, luego de muchas idas y vueltas, se contactaron conmigo para invitarme a algo denominado “team tuitero”. Un team tuitero es un grupo de usuarios de Twitter que interactúan entre sí a través de otros aplicativos, siendo Whatsapp el preferido, en lo que es una forma de “convivencia virtual”, lo cual además ayuda a generar confianza en medio de tantos peligros que puede tener una red social.

¡También te puede interesar!  8 tips para aprender nuevos idiomas

Acepté la invitación y fui conociendo poco a poco a cada integrante, pasando de solo compartir un team a forjar una muy buena amistad con muchos de ellos, siendo que cada fin de semana lo esperábamos con ansias para poder juntarnos a jugar fútbol, ver una película, ir a comer o ir a por unos tragos.

En una de esas reuniones fue donde conocí a una nueva integrante de nuestro team: Teresa, o más conocida en Twitter como @launicamagnolia. Ella había hecho de su cuenta la materialización de su alter ego. Una forma de desahogo de muchos temas lo cual sumado a su chispa, creatividad y espontaneidad, la hizo crecer en la red al punto que hoy en día cuenta con más de 9 mil seguidores.

Con el pasar de las semanas y los meses, nos fuimos conociendo cada vez más. Compartiendo momentos en reuniones, conversando por Whatsapp, saliendo a caminar mientras conversábamos de infinidad de temas. Fue así que incluso pude notar la diferencia entre Magnolia y Teresa, pues esta última era super tímida, pero Magnolia sí era capaz de decir las cosas que pensaba y sentía a través de su red. Entonces, todo comenzó con un tuit:

Fue así que comenzamos una hermosa relación que pasó por diferentes situaciones en muy poco tiempo. Decidimos pasar la pandemia juntos pensando que serían pocos días, pero ya conocemos la historia. Es así que pasamos por una convivencia que nos ayudó a conocernos más a fondo. Y a pesar de un complicado 2020, fuimos creciendo mucho, nos mudamos, y llegó un punto en el cual decidimos tomar un paso más: ¡Nos casamos!

¡También te puede interesar!  Informe político – económico N° 36

Hoy nuestro matrimonio es sólido, feliz, lleno de mucha comprensión, trabajo y, sobre todo, compromiso mutuo. Incluso el tuit acerca de la boda se volvió viral por el reconocimiento a la bella historia que daba color y otro aire a lo acostumbrado a leer en Twitter.

Dicen que cuando una persona está destinada para ti llega como sea a tu vida, en este y todos los universos. En esta ocasión, llegamos a nuestras vidas gracias al Twitter.

Eduardo y Teresa

Artículos similares: