ASMR: El gran negocio de hacer sonidos suaves

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Últimamente, podemos encontrar videos–principalmente en YouTube–en donde la gente susurra al micrófono, toca con sus uñas distintas objetos, acaricia cepillos a la cámara, arruga empaques e incluso come frente a la pantalla. Es extraño y, a veces, incluso un poco espeluznante de ver.

Pero también es muy exitoso. Los espectadores ven estos videos con el objetivo de experimentar una sensación placentera conocida como Respuesta Sensorial Autónoma a los Meridianos, o ASMR por sus siglas en inglés. Esto podría explicarse como una sensación de hormigueo que se puede formar en el cuero cabelludo y expandir por el cuerpo, en respuesta a ciertos estímulos.

Los videos son de ritmo lento e hipnótico y por lo general, tienen una duración de entre 25 minutos a una hora. Muestran a personas que realizan una extraña serie de acciones (desde acariciar diferentes objetos hasta cepillarse el cabello), diseñadas para producir lo que a veces es descrito como un «masaje cerebral» o «escalofríos», dándole al espectador una intensa sensación de calma.

Un ejemplo de la gran comunidad de vloggers que se dedica a crear este tipo de contenido es Olivia Kissper. Ella es una de las productoras de videos ASMR más exitosa: los videos que ha publicado en los últimos cinco años han obtenido regularmente más de un millón de visitas en su canal de YouTube, el cual cuenta con más de 294,000 suscriptores.

Susurrarle a una cámara puede no ser considerado como un trabajo para muchos, pero ahora este tipo de videos se ha convertido no solo en un fenómeno social, sino en una manera de hacer dinero. 

Si uno busca “ASMR” en YouTube, verá que hay más de 12.7 millones de resultados. Algunos de los videos más populares se han visto más de 20 millones de veces. Con este tipo de números, los creadores de contenido pueden comenzar a generar miles de dólares con la publicidad que YouTube coloca al iniciar sus videos  Lo que comenzó como un nicho de contenido está convirtiéndose en un gran negocio.

Dándose cuenta de la comunidad leal que se ha formado alrededor del ASMR, las marcas y la industria del marketing no han perdido el tiempo en sacarle provecho a esta tendencia cultural, armando estrategias de comunicación alrededor de ella. Por ejemplo, el año pasado IKEA lanzó una serie publicitaria llamada «Oddly IKEA», para la cual desarrolló seis videos al estilo ASMR, incluyendo un video de larga duración (25 minutos).

Campaña publicitaria: Oddly IKEA

El video presenta varios productos que los estudiantes universitarios podrían necesitar en sus cuartos, los que son mostrados mientras un narrador describe suavemente los méritos de cada uno. Acarician sábanas, aplastan almohadas, rayan telas y mueven ganchos de ropa de manera delicada, mientras informan sobre los precios, opciones de color y locales en los que pueden comprarlos.

A medida que las búsquedas de ASMR en YouTube crecen a un ritmo acelerado (el interés en ASMR se ha duplicado desde junio de 2016 hasta junio de 2018, según datos de Google), otras marcas también están prestando atención. Los chocolates Dove, KFC y un fabricante sueco de cerveza, Norrland Guld Ljus, se encuentran entre las empresas que han aprovechado la experiencia sensorial de ASMR. Según las vistas por video y el nivel de influencia, las marcas podrían pagar entre $ 1,000 y $ 3,000 por una campaña.

Lo más sorprendente es que hasta ahora no hay evidencia científica que demuestre que estos videos producen respuestas neurológicas consistentes y confiables; pero mientras sigan habiendo millones de usuarios que afirmen que estos videos les producen sensaciones placenteras, esta nueva tendencia solo se irá volviendo más fuerte.

Fuente: BBC Mundo

Foto: YouTube – LauraLemurex ASMR