Cómo la cerveza corona creó valor de marca a pesar de la pandemia

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¿Te imaginas una marca comercial que lleve el mismo nombre que el virus que ocasionó la pandemia global que enfrentamos actualmente? ¡Pues existe! Se trata de la Cerveza Corona, la famosa bebida mexicana a la cuál le tocó afrontar duros retos y desafíos –al igual que todas las marcas- pero con un gran agregado. Su capacidad para crear acciones que generaran fidelidad entre sus consumidores en medio de esta crisis de marca, estaba a prueba.

Muchos recordarán la llegada del virus al continente americano a finales del mes de febrero, y las consiguientes medidas sanitarias adoptadas por todos los países. Pero también recordaran que en esa misma época las redes sociales desbordadas de memes que hacían alusión a la cerveza Corona y al coronavirus, e incluso otros usuarios iban mucho más allá del humor, causando intriga sobre una supuesta relación entre ambos. Un panorama bastante difícil se avizoraba para la marca.

Esta intriga llegó a su punto de clímax cuando se decidió suspender temporalmente la producción y comercialización de la cerveza en México a principios de abril, como respuesta a la orden del cese de actividades comerciales no esenciales decretada por el gobierno de México, y no como especulaciones malintencionadas afirmaban que se trataba de su relación con el virus. Producto de este escenario, las búsquedas en internet del “virus de la cerveza Corona” se dispararon. Pero resulta que los resultados evidenciaban algo muy diferente a lo que muchos suponían.

Entre marzo y abril del presente año, la marca registró un incremento de 20% de rendimiento, los consumidores habituales y fieles cada día manifestaban con mayor determinación sentirse muy cómodos, y con total confianza comprendían que su cerveza favorita nada tenía que ver con el virus.

El presentador Conan O’Brien presenta un sketch donde se abordó de manera divertida esta confusión entre la bebida alcohólica y el nuevo virus.

Este comienzo de año dejó grandes enseñanzas para la famosa cerveza mexicana. Un escenario adverso e imprevisto de gran escala, una crisis de marca desatada en los medios digitales que a muchos hubiese hecho enloquecer, pero que un buen manejo de la situación, con respuestas oportunas y, sobre todo, apostando a la fidelidad de sus consumidores, terminaron arrojando resultados más que positivos.

Ha sido una gran virtud para la marca contar con una apariencia establecida y una expresión visual consistente y convincente que ha logrado desencadenar una respuesta emocional en sus consumidores, acompañándolos en sus cambios de conducta en el consumo, principalmente por el hecho de que ya no sean los bares y restaurantes los lugares predilectos para el consumo de alcohol y ahora sea el propio hogar, y que además allí ha estado la cerveza Corona siendo parte de las familias.

Cuando el consumidor piensa en Corona, no piensa en un virus, piensa en su cerveza favorita que lo ha acompañado durante años y ante la representación gráfica que se hace de la marca, responde emotivamente con lazos de fidelidad que han sido el principal soporte de la marca ante un escenario turbulento.

La cerveza Corona ha demostrado ser una marca sólida y segura, su forma, sus colores, su identidad, han conectado profundamente con sus consumidores generando una poderosa lealtad, y precisamente eso, la lealtad, la fidelidad y la conexión marca-consumidor son elementos fundamentales para superar positivamente cualquier tipo de crisis que se pueda afrontar. Incluyendo, una pandemia mundial.

Todo esto se sustenta en los resultados que la marca ha obtenido durante este período. Las últimas estadísticas de Nielsen muestran que las ventas aumentaron un 39% para Constellation Brands (propietaria de los derechos estadounidenses de la marca), de lo cual, la familia Corona representa el 50%.

La cerveza Corona ha demostrado ser una marca popular, bien arraigada en las emociones de sus consumidores, lo cual fue la clave principal para evitar el desastre.