Corriendo por un propósito: Mi primera gran carrera

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Eran las 8:00 a.m. cuando sonó el timbre de la partida. 3500 personas vestidas de celeste, entre niños, hombres, mujeres, e incluso perros, empezamos a correr. Si fuera atleta profesional les podría contar de aquella vez que gané la maratón. Pero, no, esta vez. Haber terminado la 5K de la “Global Energy Race” de Grupo Bimbo, ayer, con mi mejor tiempo a la fecha, me produce tanta satisfacción y muestra mi avance en tiempo, resistencia y enfoque. Ha sido mi primera carrera, y si bien me he venido preparando hace varios meses; haciendo deporte, caminando, corriendo; debo confesar que tenía temor de cansarme a  mitad del trayecto y no llegar a la meta. Pero, ¡lo logré! y no dejé de correr ni un segundo hasta cruzar el arco de llegada, viendo esa multitud de gente desconocida, gritando y alentando a todos los corredores.

Mientras recorría el tramo de la Avenida Arequipa, veía cómo pasaban como balas- los atletas, probablemente profesionales o los que ya tienen largo tiempo entrenando, pero también estaban quienes quizás como yo, estaban en su primera carrera. Cada uno corría a su ritmo, otros, cansados, se detenían y caminaban. Claro está, que las más de 3 mil personas que participaron no estaban buscando ganar la carrera, sino vivir una experiencia, compartiendo con sus seres queridos, y recordemos que esta carrera es bastante familiar: mamás y papás con sus coches paseando a sus hijos, abuelos y nietos caminando. Descubrí que, si bien se trataba de una carrera, y que solemos vivir en competencia, comparándonos con los demás, este tipo de espacios nos permiten competir con uno mismo, poniendo a prueba nuestras destrezas y resistencia, además, correr en grupo te contagia una lluvia de emociones que hace que sigas adelante y no pares.

Descubrí lo lindo que es compartir este tipo de experiencias con miles de personas que no conoces, pero donde, finalmente, todos tienen una misma meta. Ayer no solo fuimos 3500 personas en Lima, sino 120 000 corriendo en 22 países y 36 ciudades, por el mundo, bajo el lema “Una sola meta #Runwithus”. Pues, la Global Energy Race es una carrera global que se corre en los países en los que Grupo Bimbo tiene operaciones. Esta fue su quinta edición, además cada año hay un país anfitrión y los elementos de la carrera (polo y medalla) tienen una insignia representativa de dicho país, los mismos que son coleccionables. Este año le tocó a Argentina, con el símbolo de una pareja de bailarines de Tango. El año pasado tocó España, con el oso madroño.

Fue especialmente motivador saber que cada uno de los kilómetros que recorrimos el día de ayer tuvo un propósito. El Grupo Bimbo a nivel mundial, en cada uno de los países en los que opera, donará rebanadas de pan a los Bancos de Alimentos, para ayudar a quienes más lo necesitan. Ayer, en Lima, logramos más de 37 mil rebanadas que irán al Banco de Alimentos del Perú.

Definitivamente, es una experiencia que buscaré repetir. Seguiré entrenando constantemente y compitiendo contra mí misma.