El futuro se encuentra en lo remoto

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El cambio de enfoque, la innovación, son procesos que cargan con cierta cuota de riesgo y por los que muy pocos apuestan para enfrentarse al mundo. A más riesgo, más ganancia, dicen algunos. Pero lo cierto es que la zona de confort siempre es un ámbito predecible que tienta a muchos a no cambiar de rumbo. Y, arriesgar por procesos disruptivos se convierte en un tedio que es mejor dejar de lado, “aunque sea por ahora”.

Sorprende que habiendo tenido las facilidades tecnológicas desde hace tantos años, recién con la pandemia se haya comenzado a implementar la transformación digital a gran escala. Pero nunca es tarde. Las crisis siempre resultan ser puntos de inflexión.

Los medios de comunicación no han sido ajenos a este proceso. Desde que se decretó la
cuarentena, se ha podido ver, por ejemplo una mayor oferta de Webinars y podcast a través de las redes sociales. Y, con ello, periodistas, incluso de prensa escrita, han trascendido el papel para ofrecer entrevistas en vivo sobre una infinidad de temas de interés.

Si bien muchas de estas entrevistas resultan precarias a nivel tecnológico, no por ello han sido menos exitosas. Esto demuestra que a la audiencia más le importa el peso de aquello que está escuchando que la producción o la calidad del sonido. Lo mismo ha ocurrido con los live de artistas a través de redes sociales, la publicación de clases universitarias a través de Zoom, entre otros productos audiovisuales con gran contenido que han sido colgados en la red.

Esto me lleva a pensar que esta adaptación a lo digital por parte de los medios de comunicación será la pauta en los próximos años. ¿Qué pasaría si, por ejemplo, en circunstancias regulares post COVID-19 se quisiera reunir en un mismo set de grabación a
cuatro ex ministros para hablar sobre actualidad económica? Probablemente sea imposible,
tomando el caos vehicular que se vive en Lima y su alta demanda laboral. Sin embargo, esto sí se podría llevar a cabo si la reunión fuera a través de un Webinar, por ejemplo.

Así como los aplicativos de teleconferencia, otro gran victorioso en esta coyuntura ha
resultado ser el streaming. Mientras todos nos tenemos que quedar en casa y adaptarnos a
esta nueva realidad, estos aplicativos no tuvieron que modificar un ápice sus procesos porque nacieron digitalmente. Es el caso de Spotify, Youtube o Netflix.

¿Qué característica en común guardan estos aplicativos? Que se puede acceder a ellos en el momento y en el lugar en que lo desea el usuario. Dicha capacidad de control sobre el tiempo y el espacio creo que será el signo de los nuevos tiempos y espero que se vea acelerada por la pandemia (si algo bueno nos puede dejar).

Desde el trabajo y las entrevistas presenciales hasta las charlas magistrales en un auditorio o un salón de clases. Creo que estamos en una época de cambios y es momento de romper con todos aquellos ritos y tradiciones que nos mantenían desfasados del mundo digital. El futuro se encuentra en lo remoto (en la medida en que se pueda aplicar, claro), aprovechémoslo para ser mejores.