En homenaje a Don José de San Martín

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Todos hemos escuchado de Don José de San Martín y Matorras. Sabemos que fue clave en la independencia del Perú y en otros países de América del Sur. También que murió en Francia y, entre muchas otras cosas, que diseñó nuestra bandera.

Sin embargo, hay distintos aspectos muy interesantes y poco conocidos del “Libertador de América” que es importante destacar. En ese sentido y, con motivo de las celebraciones por Fiestas Patrias, presentamos 5 curiosidades de la vida del general argentino José de San Martín:

Metas claras

Según muchos historiadores, San Martín ideó la liberación de Argentina, Chile y Perú casi una década antes de finalizarla. Ello, debido a que, a finales de 1811, cuando el prócer pidió ser dado de baja en el ejército español, donde se desempeñaba desde que tenía 13 años, fue consultado sobre su destino. En lugar de responder que viajaba rumbo Argentina, el primer lugar al que viajó fue a Perú. Coincidentemente ese fue último país que liberó.

Líder creativo

Antes de la Batalla de Maipú, cuando el ejército a su cargo pasaba un mal momento anímico, San Martín reunió a la tropa y delante de los soldados, preguntó con cuántas municiones contaban. Le respondieron: “Hasta el techo”, dando a entender que tenían municiones de sobra. No era cierto, pero de ese modo logró levantar el ánimo de los hombres y fabricar varias decenas de miles de municiones, con las que San Martín y su ejército obtuvieron la victoria.

Historia de amor

San Martín y su esposa Remedios de Escalada convivieron solamente 2 años seguidos en toda su vida. Ambos se conocieron el 9 de marzo de 1812, cuando ella tenía 14 años y el 34, y tras un noviazgo de 6 meses se casaron. Luego, Remedios permaneció en casa de su familia debido a las responsabilidades de San Martín. Ambos volvieron a reunirse luego del 10 de agosto de 1814, cuando él fue designado gobernador de la Intendencia de Cuyo. A principios del año siguiente, Remedios se trasladó a Mendoza para vivir con su marido. El 24 de agosto de 1816, nació Mercedes Tomasa, su única hija. Y en 1817, San Martín inició su viaje a Chile. Tras su partida y por su delicado estado de salud, su esposa regresó a Buenos Aires, donde murió el 3 de agosto de 1823.

Relojes detenidos

San Martín pasó los últimos días lejos de su patria y las causas revolucionarias, en la ciudad francesa de Boulogne-Sur-Mer. En 1849, su hija y él contrajeron cólera, lo que agravó su gastritis crónica. Al año siguiente, precisamente el 6 de agosto, pidió dar un paseo, pero al retornar a su casa no pudo descender del coche por sus propios medios y debieron llevarlo a la cama en brazos. Desde entonces no se levantó hasta el día de su muerte. El 17 de agosto 1850, pidió que lo llevaran a la habitación de su hija, donde se sentó a oírla leer, luego almorzó y se recostó. A las 15 horas de ese día, falleció. Lo más curioso fue que a esa hora justamente, los dos relojes que había en su casa, uno de pared y otro de bolsillo, se detuvieron.

Familia de héroes

Mercedes, hija de San Martín, tuvo a su vez dos hijas, María Mercedes, quien falleció a los 27 años, y Josefa Dominga Balcarce, quien cumplió un importantísimo papel en la memoria de su abuelo materno. La última fue quien brindó la información que permitió completar las primeras biografías sobre él. Siendo ya viuda, creó en Brunoy la Fundación Balcarce y Gutiérrez de Estrada, para dar albergue y alimento a quienes lo necesitasen. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, el albergue se convirtió en un hospital, donde atendía a alemanes y franceses por igual. Una vez terminada la guerra, Francia la condecoró con la Legión de Honor.