La transformación de la radio

500

La radio en el mundo ha dado un vuelco muy interesante en los últimos años. De ser un medio puramente sonoro ha pasado a ser audiovisual. Hoy en día somos capaces de escuchar a los locutores en la FM y ver la misma transmisión a través de la pantalla de una TV. Lo mismo con la computadora mediante el streaming.

El gran impulsor de esta evolución del medio ha sido Internet, así como la prevalencia de la imagen que trajo consigo. El oyente cambió, ahora necesita ver para creer. Ya no se conforma con escuchar una noticia por la radio, ahora también quiere ver el video de lo sucedido. Ejemplo de ello es que, ante todo pronóstico, se están comenzando a instalar pequeños televisores en los automóviles.

Pero esto no ocurre solo con la radio de corte informativo, también pasa con la de formato musical. Ejemplos hay y no muy lejanos a nuestra realidad. Radio Vorterix en Argentina es uno de los tantos. En esta emisora, cuando suena una canción en la FM, en el streaming se puede visualizar el videoclip.

En parte la reinvención de la radio, principalmente de la musical, viene surgiendo a partir la aparición de plataformas como Spotify o Apple Music. Hoy el conductor puede simplemente conectar su celular con un cable auxiliar y acceder a toda la música del mundo. ¿Cómo se puede competir contra eso?

Si bien muchos opinan de que estamos presenciando el fin de la radio, es importante saber que este fenómeno no es nuevo. La radio previamente ya ha sufrido de esto cuando apareció la televisión, el teléfono e incluso el Internet, en sus primeros años. ¿Qué es lo que la ha hecho sobrevivir? A mi parecer, existen tres razones: locución, funcionalidad y alcance.

Sobre el primer punto, es importante destacar que la música es un commodity. Es decir, tanto Spotify como la radio la tienen y resulta un poco complicado que la segunda pueda competir con un servicio que contiene una galería de música tan variada.  Por tanto, lo que verdaderamente diferencia a la radio del streaming es la locución. Y no solo eso, también el vivo. Tomemos en cuenta que ya existen los podcast. Estos son productos que poco a poco está tomando un mayor protagonismo (ya están en Spotify), sin embargo, prescinden de algo tan valioso como la emoción del momento. No es lo mismo para una persona oír una entrevista en vivo que verla luego por Youtube o escucharla en Spotify.

La funcionalidad es otro tema. A la radio solo le tienes que apretar un botón para cambiar de FM o activarla. No necesitas comprar un cable, conectar tu celular, ingresar a la aplicación, elegir la canción o la lista de reproducción en específico, entre otras cosas. La radio la prendes y ya. Ese facilismo que, hasta el momento, tiene a su favor, es importante que lo utilice para captar oyentes ofreciendo contenidos que realmente le parezcan atractivos. Con esto me refiero sobre todo a los más jóvenes, quienes permitirán que esta siga operando en el tiempo.

Por último, el alcance es no solo ahora su gran caballo de batalla. A lo largo de los años, la radio ha llegado donde ningún otro medio pudo y le ha dado compañía a millones y millones de individuos. Sin embargo, al igual que el punto anterior, esto no es eterno y la digitalización avanza a pasos agigantados. La conexión a Internet poco a poco va llegando hasta lugares cada vez más inesperados.

La radio, el gran transmisor de sonidos que ha cautivado a generaciones, está enfrentando una evolución muy interesante. Y, si bien es aún incierto cómo acabará, es importante que siga aprovechando estas nuevas tecnologías para potenciarse, hacerse más atractiva, y mantenerse a lo largo del tiempo como un protagonista en el universo mediático.