¿Qué nuevas tecnologías se confirmaron para el 2030?

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La edición de tecnología del NY Times sacó un artículo en el cual se muestran 3 nuevas tecnologías que el ser humano va a poder tener a su disposición cuando se acabe la presente década. 

Desde avances de la medicina, hasta estructuras orgánicas, existirán diversos robots que le harán la vida al hombre más productiva. 

Prótesis controladas por el cerebro

Debido a accidentes o a diversas enfermedades, hay personas que han nacido sin alguna de sus extremidades, o las han perdido a lo largo de su vida. Para hacer su vida algo más sencilla, muchas usan prótesis de diversos tipos.

Empresas como Open Bionics han desarrollado prótesis robóticas de antebrazo que detectan los movimientos musculares del usuario y articulan la muñeca y la mano en base a ello. 

Para conseguir que estas prótesis funcionen, deben estar conectadas mediante electrodos y otros sistemas similares al cerebro, al sistema nervioso, e incluso a los huesos. Estos electrodos detectan las señales del propio cuerpo y las envían a la prótesis, haciendo que realice los movimientos pensados por el usuario.

Turbinas eólicas voladoras

Generar energía renovable es algo que está en la mente de muchos científicos desde hace tiempo. Y cuanto más se agravan los problemas causados por el cambio climático, más urge buscar soluciones energéticas viables.

Como ya habrás visto numerosas veces, las turbinas eólicas se instalan sobre torres altísimas para aprovechar al máximo la fuerza del viento. Y es que cuanta más altura, mayor es la velocidad del viento, por lo que permite producir más energía. 

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No obstante, con las turbinas solares comunes hay limitaciones. Para que la estructura sea estable y segura, las torres sobre las que se instalan no pueden superar cierta altura, y esto por supuesto afecta a la eficiencia de la turbina. 

Para solucionar este problema, se ha planteado la posibilidad de crear turbinas eólicas que se mantengan en el aire, permitiendo así situarlas a mayor altitud y generar en consecuencia más energía.

Por extraño que suene la idea de tener turbinas eólicas voladoras, algunos prototipos han demostrado resultados muy prometedores. Por ello, podemos esperar que para 2030, este tipo de turbinas se lancen al mercado. 

Si te preguntas cómo funcionarían, hay diferentes sistemas que pueden mantenerlas en el aire. Algunas tienen helio en su interior, otras disponen de un sistema de alas a modo de planeador, otras tienen cometas instaladas… Es decir, hay diferentes opciones. 

Impresiones 3D orgánicas

Otro gran cambio que hemos visto en los últimos años, especialmente en lo que respecta a la manufacturación de productos, es la implementación de impresoras 3D. Son capaces de crear desde los objetos más sencillos hasta productos muy complejos.

Originalmente las impresoras 3D estaban bastante limitadas. La mayoría utilizaban diversos compuestos plásticos para la impresión, tardaban gran cantidad de horas en terminar un proceso, y no eran especialmente buenas con los proyectos más detallados. 

Pero como pasa con todo en el mundo de la tecnología, han mejorado rápidamente, permitiendo implementarlas en campos muy diversos, y haciéndose poco a poco mucho más asequibles.

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Hay una idea que lleva tiempo sobre la mesa, y que se está convirtiendo poco a poco en realidad: la impresión de tejido orgánico, más conocida como bioimpresión. 

Las aplicaciones de este tipo de tecnología se centran sobre todo en el campo de la medicina, ya que la impresión 3D podría permitir imprimir órganos y diversos tejidos destinados a la investigación, a la práctica de procedimientos quirúrgicos, e incluso a trasplantes.

No obstante, las aplicaciones de la bioimpresión no se limitan al campo de la medicina. La industria alimentaria podría beneficiarse enormemente de la bioimpresión, ya que permitiría obtener ciertos productos de manera ética. 

El principal uso que se le ha dado en lo referente a la alimentación es la bioimpresión de productos cárnicos. La ganadería es una de las actividades humanas más contaminantes, y ante la creciente preocupación por el cambio climático y el bienestar animal, algunas empresas han desarrollado alternativas centradas en la impresión 3D. 

La opción que plantean es imprimir directamente carne, sin necesidad de gastar grandes cantidades de recursos en ganado, y evitando también el sacrificio de animales en el proceso.

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