Una guía para sobrevivir

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Guía para sobrevivir

Siempre han existido circunstancias que nos han hecho enfrentar escenarios problemáticos y de incertidumbre. Creer tener el mundo en contra y no tener idea de lo que nos va a deparar el futuro, por ejemplo. En el mundo empresarial, pasar por estas circunstancias es muy riesgoso para el negocio. Pero cuando ocurren, es necesario seguir un protocolo que te permita ordenar el despliegue de acciones, contener el problema y, finalmente, solucionarlo.

Ignorar que somos parte de un ecosistema de factores que afectan nuestro funcionamiento puede ser mortal. Es por ese motivo que se debe leer con sumo detenimiento cada aspecto de lo cotidiano con lo que nos relacionamos directa e indirectamente. Sólo con ese análisis podremos identificar qué nivel de influencia tiene cada uno en nuestra operación y, a partir de allí, tomar decisiones.

Existe un instrumento que se elabora a través de la lectura del entorno externo y de la vida interna de cada empresa: el manual de crisis. Allí se encuentran los pasos a seguir en caso ocurra un escenario problemático para la corporación y ponga en riesgo el bien intangible más valioso para cualquier empresa: su reputación. Es por eso que éstos deben ser seguidos (y previamente conocidos) al pie de la letra por todos los colaboradores.

 El manual de crisis es una herramienta de comunicación que debe ser elaborada -y conocida- en tiempos de calma (o preguerra). Los razonamientos obtenidos con tranquilidad y con tiempo tienen mejores resultados que aquellos tomados con desesperación y preocupación. El manual es una guía clave de gestión en caso llegue la hora de enfrentar una situación extrema.

No es novedad que las crisis aparecen sin previo aviso y con escaso margen de maniobra para actuar. Por eso, los afectados y el público (en caso la situación llegue a escalar a los medios de comunicación) esperan respuestas y en algunos casos soluciones inmediatas. Es allí que el manual presenta su valor (invaluable en esos momentos) como base de instrucciones para la contención y solución a los problemas.

 Si por cosas del destino, aún no ha dejado por escrito la metodología a seguir en caso en su empresa enfrente algún problema serio, aproveche la tranquilidad de su entorno. ¡A trabajar!