Una mirada a los conciertos con distanciamiento social

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Desde que comenzó la pandemia, los melómanos de corazón tuvimos que despedirnos de la música en vivo, siendo este nuestro hábitat natural y de confort. Por un lado, los conciertos son una de las principales fuentes de ingresos de los artistas. Por otro lado, estos conforman un punto de contacto muy importante en la relación de los artistas y los seguidores, pues es el último paso del mapa del viaje del consumidor o más conocido como Journey Map, esta herramienta de marketing para entender mejor las etapas de interacción con alguna empresa (o artista), con la cual se logra tener al público finalmente comprometido con el producto (o música). ¿Cómo trasladar aquella sensación única de la música en vivo al mundo digital?

Algunos artistas han aprovechado para tocar desde sus casas y mantenerse en contacto con sus fans a través de los famosos livestreams, mientras los productores de eventos y los promotores de conciertos buscaban las maneras de realizar algo un poco más rentable. Entre algunas ideas que comenzaron a salir se encontraban en planes los autocines, los trajes especiales y las cápsulas aisladas.

Entre algunos ejemplos “borrón y cuenta nueva” se encuentra el concierto del músico Frank Turner que estuvo varios meses en preparación. Se tomaron en consideración todas las medidas de seguridad y priorizando el distanciamiento social, pero este fracasó. Solo 200 personas asistieron al lugar con capacidad para 1,250 personas y estas fueron algunas de las pautas que se siguieron: control de temperatura, uso obligatorio de cubrebocas, desinfección del ambiente, uso restringido del baño, entre otras. Si bien el concierto fue respaldado financieramente por el gobierno británico, los organizadores del evento afirmaron que el concierto no fue un éxito y no es rentable para la industria musical. El concierto Safe and Sound en experiencia drive in, donde se podía disfrutar del concierto desde los carros estacionados, fracasó también, pero por no respetar el distanciamiento social, pues todos se aglomeraron para escuchar a The Chainsmokers.

Si bien nada podrá reemplazar el sentimiento del bajo de la música en vivo a todo volumen erizando nuestros vellos, sentir cada golpe de la batería en el corazón, “pogear” en un concierto de rock o bailar y saltar con gente a tu alrededor; se van creando otras alternativas digitales que podemos tomar para no perder la costumbre. Algunos ejemplos a continuación:

  • Tomorrowland Around the World: celebraron su primera versión digital en 16 años. Contaron con participaciones como Katy Perry, Guetta y Steve Aoki, entre más de 50 artistas.
  • Conciertos en videojuegos: Artistas como Travis Scott, Christopher Nolan, entre otros artistas se animaron por servir la experiencia en Minecraft y Fortnite.
  • The Weekend Experience: El artista The Weekend dio un concierto en 3D caricaturizado en un avatar por la plataforma más querida de los jóvenes, Tik Tok.
  • Encore Drive-In Nights: Metallica presentará un show en vivo el 29 de agosto en varios autocinemas y teatros al aire libre de Estados Unidos y Canadá.

¿Cómo serán las próximas experiencias musicales? Sin duda la comunicación y transformación digital son un proceso clave para seguir probando conciertos pilotos. El lado bueno es que se está prestando mucha atención a mantener un lazo cercano con los seguidores (por ejemplo, a través de los meets & greets virtuales). Mientras se va encontrando la respuesta, un punto positivo de todo esto es que podremos escuchar sets de música de artistas de todo el mundo sin moverse de casa. Así que, ¡a disfrutar de esta experiencia pasajera!