fbpx
Pasión por el título

El fútbol siempre ha despertado pasión en mí, inclusive estudié periodismo deportivo por el amor que le tengo a este deporte y sobre todo por mi vocación hacia la comunicación. Durante mis primeras prácticas profesionales en Buenos Aires, Argentina, debí cubrir un sinnúmero de partidos para la Revista de la Confederación Sudamericana de Fútbol, lo que me permitió confirmar que para ser un equipo ganador vale más el compromiso del grupo, tener los objetivos claros, evitar la improvisación y hacer las cosas con mucha pasión y entrega.

Hoy en día ya no cubro partidos de fútbol, pero tampoco los extraño, pues ahora siento que salgo a la cancha de la mano de mis clientes para cada una de sus campañas, iniciativas o requerimientos. Y siento que las claves en la comunicación corporativa para los goles, el triunfo y el titular perfecto son los mismos que les mencionaba antes: el compromiso y sacrificio para cada acción (si hay que poner hasta la cara, la ponemos); ser lo más ambicioso posible en cuanto a nuestros objetivos, pero siempre con transparencia y sin generar falsas expectativas; el trabajo estratégico y bien planificado es básico; y siempre, siempre dejarlo todo en la cancha.

Como en el fútbol, nuestro trabajo empieza mucho antes que un partido o incluso que un entrenamiento. La minuciosidad y nivel de detalle con los que enfrentamos cada una de los proyectos e iniciativas de comunicación en las que participamos, nos hacen sentir que empezamos con una pretemporada, en la que con mucho criterio y responsabilidad, planificamos, desarrollamos y “volamos” en cada planteamiento. Así como en el fútbol no solo se debe pensar en jugar bien, si no también en el trabajo físico, táctico, técnico, nutricional, sicológico, social, entre otras; nosotros también tenemos en cuenta cada uno de los detalles que nos pueden llevar al éxito.

Y luego vienen los entrenamientos, en los que el equipo de Métrica en pleno, incluidos el estratega, los titulares, los suplentes e incluso el equipo juvenil, discutimos y compartimos cada idea, acción, planteamiento o iniciativa hacia nuestros clientes. Este ejercicio nos permite estar siempre listos y en forma para enfrentar cualquier partido, pues pese a no encargarnos de manera directa de todos nuestros clientes, estamos siempre informados y sobre todo comprometidos con los objetivos del equipo.

Llega el momento de salir a la cancha, y con mucha convicción, liderazgo y profesionalismo nos formamos para ganar. La preparación previa, la confianza entre el equipo, la experiencia de cada partido y el respaldo del entrenador nos hacen sentir seguros del triunfo. Como en todo, siempre habrá imprevistos, y el equipo rival también juega y se prepara, pero hay algo que nos diferencia y distingue del resto: nuestra pasión hacia el trabajo.

Llegará el final de la temporada, y será momento de sacar nuevas enseñanzas y conclusiones, aprender de nuestros errores y aciertos, evaluar si se cumplieron o no los objetivos; pero sobre todo, de tener más hambre de triunfo y no conformarnos. Si fuimos segundos, ahora queremos ser primeros; si campeonamos, ahora debemos ser bicampeones; y así, de esta manera, poder ofrecerle siempre lo mejor de nosotros a nuestros clientes.

Suscríbete

Suscríbete al boletín y recibe nuestras exclusivas publicaciones.

Sin spam. Es una promesa.

 

 

A %d blogueros les gusta esto: