fbpx
¿Qué vale más, el dinero o la reputación?

Ricardo Gareca al día de hoy es considerado un héroe en nuestro país. Ello, en gran parte se debe a su excelente laboral como líder de la selección nacional de futbol. Entre sus principales logros, se encuentran la clasificación de la bicolor a un mundial después de 36 años y la obtención del segundo lugar en la “Copa América de Brasil 2019”. Asimismo, se le valora por ser una persona equilibrada y consecuente, tanto en los buenos como en los malos momentos.

“El Tigre”, tal como se le suele llamar, a través del ejemplo, el trabajo y la buena comunicación, ha mejorado notablemente la competitividad dentro de un equipo que hasta hace poco tiempo no tomaba conciencia de la inmensa responsabilidad y dicha que es representar a la patria en las distintas competencias del deporte más popular del mundo.

Es evidente que para llegar a los resultados ya conocidos por todos ha motivado a sus jugadores, no solo confiando en ellos, sino también dándoles un entorno de trabajo que les permita desarrollarse como corresponde. Esto no es sencillo, menos teniendo en cuenta que históricamente hemos tenido recurrentes problemas disciplinarios, por no decir extradeportivos.

Edwin Oviedo, quien ahora está en prisión, seguramente cometió errores como empresario o máximo representante de la Federación Peruana de Fútbol (FPF); sin embargo, también tuvo el acierto de decidir que Gareca sea nuestro seleccionador nacional. Paradojas del destino, la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) recién ahora, cuando se pueden vislumbrar los frutos cosechados con la selección peruana, pretende contar con sus servicios para que encamine la reforma institucional que tanto necesitan.

Seamos sinceros, la selección argentina de fútbol es un sueño para cualquier técnico, más aún si el estratega es oriundo de dicho país. Además, la AFA está en condiciones de pagarle más dinero que la FPF y encima cuentan con uno de los mejores jugadores de la historia: Lionel Messi.

Sin perjuicio de lo anteriormente expresado, puedo decir con toda tranquilidad –más allá de que el propio Gareca ya lo manifestó en su última conferencia de prensa– que seguirá al mando de nuestra selección. Tiene contrato hasta el 2021, con opción a prorrogar su vínculo en caso clasifique a “Qatar 2022”. La reputación que lo precede también es una razón importante para que se quede, ya que es un hombre que merecidamente se ha ganado el respeto de millones de personas en todo el globo y sería muy extraño que a estas alturas de su vida prefiera el dinero o la fama que uno de los bienes más preciados que tenemos los seres humanos: la reputación.

Suscríbete

Suscríbete al boletín y recibe nuestras exclusivas publicaciones.

Sin spam. Es una promesa.

 

 

A %d blogueros les gusta esto: